lunes, 5 de noviembre de 2012

Vidrios II



El lenguaje nos hizo humanos
en la tierra de las máquinas y los androides.
El lenguaje y su envoltorio carnal
proyectado en cuerpos de silicio
con el único fin de ser vistos
pero no escuchados.

lunes, 30 de julio de 2012

Cadáveres exquisitos en un tren con Martín

Silencioso vals de polvo.
Qué decir cuando no hay.
Las bocas se abrirán sólo para esas tetas
a través y entre, mis ojos hacia adentro.
Rezaste de nuevo y te fuiste, como un sueño.
Miedo a veces, grito tal vez.
Juegas a sol y a pasto con tus manitas.
Que nunca supo decir, nunca supo a siempre.

*

Pulsación, peso pesado.
Su voz siempre me supo a muerte.
Latido humeante y fervoroso.
Sangra, nocturna.
Buscando cuencos llenos de sal,
danzaba junto a Caronte por el Río de La Plata.
Simulacro de vidas y un jarro de miel.
A la deriva de Dios,
-Sos más miedosa, Micaela.
Adieu, bye bye.

martes, 1 de mayo de 2012

Vidrios

Una anciana con las manos atadas a su asiento móvil
parece haber muerto, parece saber.
Cuenta regresiva. Tres. Dos. Uno.
Mendigo (o poeta) camina de rodillas por la vereda,
dice algo, canta, su cuerpo se inclina al cielo y recibe al sol.
Suelta unas palabras, se reincorpora con su único pie
y salta: uno, dos, tres.
Chico del café con ojos de androide,
conectado a la máquina, alguien le robó el alma.
Me saluda, me pregunta cómo estoy.
Silencio. Tres. Dos. Uno.
Estoy.
Olor a infancia, sabor a llaves, ruido hacia adentro.
Reminiscencia.
Y dormir con vidrios bajo la almohada.

lunes, 19 de marzo de 2012

Redundante y reincidente



Artefacto
complejo,
iluso e idiota
eso que grita, que late,
eso que sangra
dentro de mí.
Tu nombre es un boomerang
que se me escapa de las manos
y vuelve
como un viajero
con el corazón troceado.